OPINIÓN Ab imo pectore

Inesperadamente Rodolfo Ríos se marchó o…

 ¿lo marcharon? de la Procuraduría General de Justicia

del Distrito Federal.

Como Procurador que fue, le reconozco y agradezco

el ofrecimiento cumplido; su tiempo, amabilidad y

eficacia, al igual que la de su equipo más cercano, en

un intento de aprender juntos el camino de la justicia

para los animales no humanos cruelmente violentados.

Justo se está por cerrar de manera ejemplar un caso

relativo a burritos, que espero siga por esa línea, ya

 que marcará un antes y un después en EL TEMA.

 

Abrazo de corazón a Eduardo Lamazón por la pérdida de su amada DAISY.

Sin duda una imagen dice más que mil palabras, y con ello hago referencia a la fotografía final, “histórica”, dirán, tras la promulgación, ayer martes, de más reformas y adiciones a la infecunda Ley de Protección a los Animales capitalina. Es cuestión solamente de observar cuidadosamente a quienes estuvieron presentes por el sector ciudadanos-protectores-activistas y a los representantes de los poderes ejecutivo y legislativo, para entender que la apuesta no fue por la virtud, el conocimiento y lo obligado, sino por la complacencia a conveniencia bajo la absoluta certeza de que en nuestro México las leyes son letra muerta, aun cuando se conozcan, pero…

Descontrola más que a sabiendas de que el Decreto promulgado sostiene severas fallas jurídicas… inconstitucionales… el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera -abogado penalista con grado de Doctor- haya optado por hacerlo, dejando las políticas públicas de protección a los animales, particularmente a perros y gatos abandonados, en manos y ¿cerebro? de una bola de mequetrefes arribistas que aún sin que los cambios al ordenamiento fueran efectivos y sin contar con la facultad legal para lo conducente, ya estaban peleando la titularidad de la malnacida Agencia de Atención Animal que a muchas personas les parecerá la panacea, y sus disposiciones muy atinadas, más no para nuestros hábitos y costumbres hacia los animales, que justo y necesario es irlos corrigiendo, pero no de forma tan torpemente dictatorial y abrupta, dado lo cual, lejos de favorecer directamente a las criaturas, el ente distraerá los muy pocos recursos que se les destinan. Sólo es cuestión de hacer números sobre la nómina, las finanzas, la economía, el lugar, mobiliario y equipo que la oficina requerirá para su operación. Mucho mejor hubiera sido inclinarse por la creación de más hospitales y clínicas veterinarias públicos, e igualmente destinar la suma a la construcción de albergues de carácter social en los 4 puntos cardinales de la Ciudad y de un refugio exclusivamente para animales víctimas de delito.

Todavía el lunes por la tarde, un reducido grupo ciudadano, incluidos dos abogados, nos dimos a la tarea de señalar las deficiencias, riesgos e inconstitucionalidades que presenta el Decreto, siéndonos inútilmente admitido el reclamo por el propio Consejero Jurídico Manuel Granados, que lo máximo que ofreció fue emitir posteriormente una iniciativa para la corrección de lo que no fueron capaces de observar en tiempo y forma. De ese tamaño…

Por eso resulta indigerible la clase política. Ahí tienen, igual, a un mustio Miguel Ángel Cancino, titular de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), que tras habérmelo negado bien que se arrejuntó con el grupo morenista para respaldar la propuesta como titular de la Agencia, de quien incluso NO CUMPLE CON EL PERFIL pero que de lengua se come un plato. Y luego, simplemente me rebasó ver a mi muy estimado Dr. Armando Ahued, nuestro Secretario de Salud más amigo de los animales, celebrar el acto hasta infraccionando la legislación afectada, pero peor, bajo conocimiento de que una de las disposiciones condicionará el otrora LIBRE acceso de nuestros perros y gatos a los establecimientos públicos para su atención médico veterinaria, y…

A falta de espacio me quedo con el pendiente de insistir sobre los riesgos y costos que implicará el Registro obligatorio de chuchos y bichos, así como lo correspondiente a la imposición de “protocolos para los procesos biológicos de crianza”, y el que la Agencia también pueda intervenir en actos de verificación y en procedimientos penales, pese a ser acciones violatorias de Derechos Fundamentales, más…

¿Qué tanto es tantito?, mayormente cuando quienes publicaron lo reclamado no tendrán que recomponer el cochinero.

producciones_serengueti@yahoo.com

marielenahoyo8@gmail.com

Columna tomada de La Crónica 

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